Queremos crear un mundo mejor

La corresponsabilidad en el funcionamiento.
Todos los miembros somos corresponsables del funcionamiento de OCASHA-LM, desde el periodo de Formación, en nuestra estancia en Latinoamérica y África y al regreso. Este compromiso se concreta
mediante la participación en la asociación, en su sostenimiento y en el flujo de información.
El compromiso social, tanto en el Sur como en el Norte.
Nuestra fe nos lleva a estar comprometidos socialmente antes, durante y después de nuestra estancia en el Sur. De aquí que los miembros de OCASHA-LM estemos involucrados en asociaciones, parroquias, grupos, barrios, animación misionera, etc.
Eclesialidad
Reconocemos nuestra identidad cristiana y nuestro compromiso con el Evangelio y con la acción misionera de la Iglesia.


La formación para la cooperación en proyectos y la formación permanente.
La formación constituye una parte esencial de la razón de ser de nuestra asociación. También asumimos como función importante la reflexión y formación permanente, para la actualización tanto de los miembros en destino como de los regresados.
Queremos ayudar y crear un mundo mejor
La espiritualidad, fuente de nuestra identidad cristiana.
Como asociación de inspiración cristiana, OCASHA-LM alienta a sus miembros al desarrollo de su vida interior, animándolos a expresar su fe, a enriquecerla, a profundizar en la oración y a la reflexión tanto personal como de grupos. La pluralidad eclesial, la diversidad de opciones y el esfuerzo de inculturación realizado por los miembros de OCASHA-LM, determina un «estilo» en la
espiritualidad de la asociación.
La apertura, sencillez y capacidad de adaptación.
Intentamos adaptarnos a las realidades que nos ha tocado vivir y a la vez, nos sentimos implicados en la asociación, lo que conlleva que en OCASHA-LM se viva un ambiente de familia, de acogida, de gente abierta, que acepta la diferencia, respeta y valora a la persona como hermana y compañera.
Opción preferencial por los pobres.
De acuerdo a nuestra identidad cristiana, queremos acompañar a las personas más empobrecidas de nuestro mundo. Entendemos que estos sectores sociales se encuentran en las zonas rurales y en los barrios marginales de las ciudades del Sur. Ahí priorizamos nuestra presencia.
Inculturación en el lugar de cooperación.
El proceso de inculturación nos lleva a integrarnos en la comunidad, asumiendo la realidad mediante el conocimiento, la valoración y el respeto de la cultura local, con una actitud de escucha y cercanía con la gente y en diálogo permanente, evitando asumir protagonismos innecesarios.

NUESTRO SER Y HACER

